De cuando adormite
en mis hombros los silencios
y se marchen con pasos lentos
la bandada de sueños solitarios,
que jamás mi mente cruzará su umbral.
Cuando algo,
que por ignorancia e ignorante
me inmute o inmuto
y deslumbre como un niño,
por los secretos de esta tierra,
como el íntimo de las ruinas
o los grandes amores
que no marcaron en el rostro de la historia,
o el ronquido de los prados
o el susurro de las aguas
o el secreto de los éxodos
que guarecerán por su naturaleza simple,
tal vez entienda humildemente,
que también existo.
así es mi querido, sin necesidad de todo eso, explicado en un verso triste pero bello te digo que sí existes, que sí eres, que sí puedes , que si serás! un beso mi querido hijo del alma!
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