De escribir preferiría quedarme en sugestiones y los previos antes que me impulsa al papel. Creí que podría escribir algo sobre la madre, pero tengo tantas emociones y muchas de ellas son nuevas… La madre desde el simple hecho como mujer, de compañera, de amante, de senectud y otras muchas otras que hacerlos en un poema no podría, al menos en estos años porque me siento tan corto entre las emociones y el lenguaje. Pero encontré entre muchas dos composiciones quienes nacieron con la sinceridad que se debe hacer los poemas. Pese que este día es un cliché tenemos que sacar lo más provechoso y rendir pleitesía a las mujeres que ahora son madres.
No es que te pida perdón
No es que te pida perdón
pero sabes que cometí muchos errores.
En esos días cuando regresaba de madrugada
En esos días cuando regresaba de madrugada
y tú aún me aguardabas
y al día siguiente me llenabas de refresco
porque decías que el alcohol deshidrata.
Aquellos días que discutías con mi padre,
Aquellos días que discutías con mi padre,
cuando él decía que soy un vago.
Las veces que firmaste mis notas
y me ayudaste a mentir, cada vez que él preguntaba si ya me habían entregado.
Por festejar cada año mi cumpleaños y aquel día que traje más de quince amigos;
por amontonarme de pastillas, cuando fingía o estaba enfermo; por abrigarme cuando no lo hacía; por buscarme cuando te evadía. Por acudir a cada evento importante y te ignoraba; por hacerte llorar más de una vez cuando fugué de casa.
Por contestarte, por no mostrar cariño, cuando tal vez soy el que más te quiso. Sé que fui mal hijo y no es que te pida perdón y muestre cariño sólo por este día,
que es tuyo.
Sé que fui mal hijo y no es que te pida perdón cuando ya no sirve para nada.
NUESTROS TIEMPOS.
Tu piel y mi piel
tienen remembranza
lágrimas en nuestros ojos,
una muerte
que a nuestras espaldas
podría cantar por el mañana.
Pero nuestros tiempos
y los de antes
se resumirían
en muros afectuosos,
en tus amores maternales
frente a mis conflictos personales.
Nuestros tiempos
son sólo uno
que podría cantarlos eternamente
aún cuando la muerte
se ría a carcajadas.
Nuestros tiempos
madre
son esta mesa
y tus ojos florecientes.
Todos mis tiempos serás tuyos
aunque tú estés ausente.
Pero siendo más directo
te digo, madre,
uno no te olvida
y eso sabes perfectamente.
Por festejar cada año mi cumpleaños y aquel día que traje más de quince amigos;
por amontonarme de pastillas, cuando fingía o estaba enfermo; por abrigarme cuando no lo hacía; por buscarme cuando te evadía. Por acudir a cada evento importante y te ignoraba; por hacerte llorar más de una vez cuando fugué de casa.
Por contestarte, por no mostrar cariño, cuando tal vez soy el que más te quiso. Sé que fui mal hijo y no es que te pida perdón y muestre cariño sólo por este día,
que es tuyo.
Sé que fui mal hijo y no es que te pida perdón cuando ya no sirve para nada.
NUESTROS TIEMPOS.
Tu piel y mi piel
tienen remembranza
lágrimas en nuestros ojos,
una muerte
que a nuestras espaldas
podría cantar por el mañana.
Pero nuestros tiempos
y los de antes
se resumirían
en muros afectuosos,
en tus amores maternales
frente a mis conflictos personales.
Nuestros tiempos
son sólo uno
que podría cantarlos eternamente
aún cuando la muerte
se ría a carcajadas.
Nuestros tiempos
madre
son esta mesa
y tus ojos florecientes.
Todos mis tiempos serás tuyos
aunque tú estés ausente.
Pero siendo más directo
te digo, madre,
uno no te olvida
y eso sabes perfectamente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario